Masaje Anticelulítico
Su principal objetivo es la inmediata activación de la circulación sanguínea. El masaje en las zonas afectadas permite movilizar grasa y mejorar el drenaje de líquidos y toxinas, además de la relajación muscular y alivio de la tensión.
El movimiento y la presión sobre los tejidos que conforman el masaje anticelulítico influyen directamente sobre las venas y los vasos linfáticos que se encuentran comprimidos por nódulos celulíticos, dependiendo del grado de celulitis que tenga la paciente. De esta forma se produce un mejoramiento en la eliminación de toxinas mediante el sistema venoso de retorno, y a su vez se aporta una mayor cantidad de oxígeno a las células, provocando la restitución de un tejido mucho más sano en donde los productos de desecho van a ser eliminados fácilmente y el paso de los nutrientes resultará más efectivo. Además, el masaje anticelulítico favorece considerablemente a la penetración de sustancias activas. Con respecto a la movilización de los tejidos podemos decir que al producirse un desplazamiento de los diferentes planos musculares, el masaje anticelulítico ejerce una acción mecánica fundamental, ya que es capaz de eliminar todas las adherencias que poseen los nódulos, así como también, lograr un fortalecimiento en los tejidos laxos de aquellas mujeres que padecen la celulitis blanda, evitando la flacidez. Además, las sesiones de masaje anticelulítico estimulan a las terminaciones nerviosas, provocando un estado de relajación por parte de lo músculos y un efecto sedante en el sistema nervioso. Se sabe que un dolor localizado suele desaparecer con un masaje adecuado, por lo que el masaje anticelulítico resulta ser muy útil en aquellos casos de celulitis dolorosas.
