Limpieza profunda
Utilizando vapor, extracción manual, alta frecuencia y una mascarilla ideal para cada tipo de piel. Libera la piel de componentes que se acumulan como maquillaje, sudor, etc.
Un rostro limpio y perfecto es la idea más clara que podemos tener a cerca de la belleza, pero la verdad es que estas condiciones son la fortuna de pocas personas, pues la mayoría debemos lidiar con un buen surtido de imperfecciones tales como puntos negros, erupciones de acné y toda una serie de células muertas que nos restan luminosidad.
Entre todos los tratamientos faciales que existen,
la limpieza facial profunda es sin duda uno de los
más recomendados debido a la amplia gama de efectos
positivos que aporta a nuestro cutis.
Este tipo de procesos son los que nos ayudan no solo
a limpiar de manera profunda tal y como su nombre
lo indica, sino también a exfoliar de la manera adecuada
y a nutrir como corresponde de acuerdo a nuestro
tipo de piel.
Aunque la limpieza facial es algo que debemos realizar
en forma diaria, la limpieza facial profunda es un
proceso especializado que consta de: exfoliación,
vaporización, extracción de impurezas, aplicación
de mascarillas y productos para tonificar e hidratar.
Aunque no lo creas, incluso después de haberse
desmaquillado muy bien, la piel puede continuar con
algunos residuos de los cosméticos utilizados, debido
a que estos a veces son absorbidos. Este tipo de
acumulación es la que puede generar el brote de granitos
y es aquí donde la limpieza facial profunda es de
vital ayuda.
Dentro de tu limpieza facial puedes agregar con un
costo adicional mascarillas plásticas y/o ampolletas
recomendadas por nuestras cosmetólogas para obtener
un mejor resultado.
