Cámara antiedad
Las lámparas de alto rendimiento están diseñadas especialmente para estimular la estructura colágenea de la dermis. La piel se tensa y las líneas y las arrugas se rellenan.
El proceso de envejecimiento de la piel se basa en dos factores: a medida que la piel envejece, el metabolismo se alenta produciendo una cantidad insuficiente de colágeno y elastina. Además, la capacidad del cuerpo de producir nutrientes necesarios declina, generando arrugas y una apariencia desigual en la piel.
El colágeno
El tejido conjuntivo es la red de nuestro cuerpo. Está formada por células y por la matriz extracelular (MEC). Ésta se compone, en gran parte, de colágenos (proteínas estructurales), las fibras que dan forma y elasticidad a nuestra piel.
El tejido conjuntivo entrelazado como una red tiene una significación elemental para el organismo y sirve de sostén, unión, protección, sistema informático, transporte y nutrición.
El colágeno, como componente más importante del tejido conjuntivo, está formado por fibras trenzadas como cuerdas.
Un déficit de colágeno se muestra, entre otros, en el envejecimiento acelerado de la piel, en la debilidad de músculos, ligamentos y tendones, en un riesgo elevado de padecer osteoporosis y en la flacidez general del tejido conjuntivo.
El tejido conjuntivo se va haciendo más flácido con la edad, lo que se muestra exteriormente con las líneas y arrugas en la piel, sobre todo en el rostro y en la zona del escote. La reducción de las fibras colágenas y elásticas en la dermis conlleva la pérdida de elasticidad de la piel.
Por una parte, esto se debe al proceso de envejecimiento normal y está programado genéticamente, pero las influencias del entorno también desempeñan un papel importante.
Determinadas células de la piel se pueden estimular para producir colágeno, elastina y enzimas especiales necesarias para mejorar la estructura de la piel.
Este proceso que tiene lugar en las paredes de los vasos sanguíneos actúa tensando la piel, estimulando la absorción del oxígeno, así como su desintoxicación. Además, mejora la absorción de humedad y la capacidad de almacenarla en la piel, aumentando notablemente la regeneración y la formación de piel más sana. Estos procesos y el refuerzo de la red colágena se fomenta con ondas luminosas de 633 nanómetros.
Medición de la estructura colágena
Para inspeccionar el grosor de la piel y la estructura del colágeno, empleamos un dispositivo de medición ultrasónica. Con éste, observamos la dermis, también conocida como corium o cutis.
Lámparas anti-edad
Las lámparas de alto rendimiento están diseñadas especialmente para estimular la estructura colágenea de la dermis. La piel se tensa y las líneas y las arrugas se rellenan. No es una lámpara UV, ni tampoco un láser, es una terapia lumínica.
La piel necesita un tiempo para formar estructuras mejoradas. Los tratamientos se han de realizar por lo menos durante un periodo de 8 a 10 semanas, lo ideal es hacer de 2 a 3 sesiones por semana. La duración de la irradiación de inicio ha de ser de 10 minutos por día, pudiéndose aumentar como máximo a 20 min.
Beneficios:
- Reconstruye una red colágena sana.
- Reduce las líneas y las arrugas.
- Mejora la estructura de la piel.
- Aumenta la regeneración de las células de la piel.
- Tensa la piel (previene la celulitis).
- Mejora la absorción de la humedad.
- Influye de manera positiva en el metabolismo mineral.
- Da un aspecto fresco y terso.
